13 de abril de 2012

LA MECANIZACIÓN DEL CAMPO, UN ESFUERZO TOPADO?

LA MECANIZACIÓN DEL CAMPO, UN ESFUERZO TOPADO?
En el Paraje de las Ilusiones, hubo alegría porque se adquirieron 3 tractores para la organización “El futuro nos pertenece”, la justificación fue que con esos equipos, además del arado, la rastra, y la sembradora –entre otros accesorios-, se disminuirían los costos para los socios… ohhh pera Santa Decepción!! Los ingresos por el uso de esos equipos, no fueron a parar a la organización, sino a los cabecillas –directivos-, no se reportó en el ejercicio ningún ingreso por servicios, y lo contrario, en las cuentas se tienen egresos por consumo de diesel, mantenimiento, compra de accesorios… hoy enfrentan un proceso de “recolección de equipos” por la falta de pago de amortizaciones del financiamiento. Así es la visión actual en las organizaciones agrícolas. El interés particular sobre el interés común. La falta de rendición de cuentas permea en el sector privado.
A pesar de que la mecanización agrícola es un factor indispensable para incrementar la productividad del campo de cualquier país, en el caso mexicano su implementación se dificulta dado que las extensiones de tierra están fragmentadas y la mayoría de los agricultores produce para el autoconsumo, por consecuencia sus principales herramientas son manuales, de tracción de animal o una combinación de ambas, donde la maquinaria principal es el tractor.
Uno de los grandes contrastes en nuestro país es que el 60 por ciento de los agricultores siembre para el autoconsumo, 20 por ciento está en transición, es decir, están desarrollados y producen excedentes para el mercado y el restante 20 por ciento participa en la agricultura comercial.
Una opción para la realidad del agro en México son los motocultores, máquinas de un solo eje con ruedas que son manejadas por una persona a pie y que tienen un costo que se ubica en un rango de entre 23 mil y 48 mil pesos.
Cada motocultor está equipado con diversos implementos agrícolas como vagón, arado, rastra, sistema para riego, segadora, instrumento de fumigación, desgranadora y sembradora, según las necesidades del agricultor.
En México, usualmente las pequeñas parcelas no justifican la adquisición de un tractor porque no resulta rentable, en cambio, el motocultor no sólo resulta fácil de maniobrar en un espacio pequeño, sino que su rentabilidad está asegurada en pequeñas explotaciones de tierra, donde el volumen del trabajo está acorde con la inversión.
En el estado de Puebla el gobierno estatal ha apoyado a casi siete mil pequeños productores de cultivos de granos y hortalizas de temporal con menos de 10 mil hectáreas.
Actualmente existen en nuestro país 238 mil 830 tractores en servicio, según datos de la FAO, sin embargo, de acuerdo con la Secretaria de Agricultura, el 54 por ciento de las unidades rebasó su vida útil, que es de 15 años. Aquí la importancia de la propuesta de un candidato nayarita –gestores de recursos- de la “descacharrización” de maquinaria, mediante un esquema de sustitución de maquinaria.
Para un mejor aprovechamiento de la tierra se requiere otro tipo de maquinarias además del tractor, tal es el caso de sembradora, fertilizadora, fumigadora o aspersora para disolver fertilizantes o insecticidas para plagas, entre otros.
De acuerdo con especialistas, para que sea rentable adquirir un tractor mediano es necesario contar con una superficie de tierra de por lo menos 25 hectáreas, pero desafortunadamente en México, las propiedades agrícolas son en promedio pequeñas. Ahora con los recursos tecnológicos para garantizar con exactitud los límites de propiedad de sus parcelas, es conveniente crear grupos de producción con esos límites, y cuidar los costos en proporción a sus extensiones, para aprovechar los rendimientos de aplicación de servicios de preparación de tierra y suministros de producción.
El 30 por ciento de los productores posee menos de dos hectáreas y el 24 por ciento entre 2 y 5 hectáreas, ello, significa que para el 50 por ciento de los propietarios no es rentable adquirir uno.
Carlos Salazar Arriaga, presidente de la Confederación Nacional de Productores Agrícolas de Maíz (CNPAM), refirió que algunos estados sólo apoyan con algún porcentaje del valor del tractor y algún implemento como arado o rastra, el primero es un equipo agrícola para hacer surcos en la tierra y el segundo sirve para desmenuzar las partes de la tierra removida por el arado. “La mayor parte de los agricultores produce de manera manual, principalmente con tracción de animales, mientras que los segundos rentan maquinaria agrícola, lo que eleva sus costos de producción”, aseguró.
El líder agrícola citó como ejemplo que en el caso de preparar la tierra para la siembra de maíz se requiere de ocho jornaleros por hectárea, a quienes se les paga 140 pesos a cada uno, lo que representa una inversión de mil 120 pesos por hectárea, en cambio, con el uso de maquinaria agrícola el costo se reduce a 700 pesos por hectárea.
En conclusión, la mecanización del campo en México es más compleja y requiere más que el uso de tractores. En Nayarit podemos, si podemos!! http://certezafinanciera.blogspot.com. Fuente de datos: Excélsior - Alicia Valverde / 6 de abril de 2012-.

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